UN ESCAPE DE LA RUTINA. "VAMOS PARA EL CARMEN CHINCHA"
Domingo 6.am, el día se pinta soleado y como obra de la sabia madre tierra también nos pinto el cielo muy celeste, un buen baño y un buen desayuno quedando listo para la partida, mochila en la espalda un par de panes para el camino y a tomar la combi que me llevaría a encontrarme con mis amigos foteros. Llegando al punto de encuentro esperaban para partir rumbo al pueblo del Carmen Chincha, todos contentos cuando de pronto el Chocomovil que era el nombre que le pusimos al carro de mi amigo Milton pedía Gas, así que todos manos a los bolsillos y empezar la chancha para llenar el tanque y llegar tranquilos sin preocupaciones de empujar el carro en plena carretera , así que seguros de eso y con música de Bareto llegamos después de dos horas a Chincha, supuestamente ese día se realizaría el festival gastronómico chinchano y un pasacalles, pero como no paso nada de nada nos fuimos al distrito del Carmen a unos 10 minutos más hacia el sur. Un arco de bienvenida nos reconforta el viaje y nuestras caras contentas y muy animadas nos cambio el panorama, todos alistamos nuestras cámaras menos Milton el dueño del Chocomovil que por cierto respondió muy bien la ruta un tanto of Road 4x4, claro que este era un auto sedan no un todo terreno pero soporto la prueba. Ya estando en el Carmen por casualidad encontramos una casa humilde donde brindaban información turística y guiado en los campos algodoneros, así que cada uno pago 10 soles al guía llevándose este un total de 40 soles por un par de horas de guiado, realmente valió la pena porque llegamos a lugares que jamás pensábamos estar, cruzamos un puente moderno cuyo nombre era mata gente, donde se podía ver canastas con formas cónicas muy grandes elaboradas con cañas de carrizos que se utilizan para capturar los camarones que por esta zona abundan, observamos el valle muy verde y en cierto lugares casitas rusticas muy antiguas donde viven familias afroperuanas pero en esta oportunidad nos dirigiríamos a la casa de la familia Bellido Bunaño, ellos muy gentilmente atendieron nuestras inquietudes y nos realizaron una pequeña demostración de cómo se apaña el algodón. La historia dice que en el tiempo de la esclavitud africanos comprados por los españoles fueron traídos del Congo, otros de Sudan un grupo de las Islas canarias, los esclavos tenían que ser seleccionados cumpliendo ciertos resquicitos físicos, por ejemplo los hombres tenían que ser muy altos y fuertes, las mujeres tenían que ser muy finas y bonitas, es por eso que en esta parte de Chincha las mujeres afroperuanas tienen rasgos finos y algunas son muy bonitas. VAMOS PARA EL CARMEN...
